Conversando con Faiza Hassan, Directora de la Red Interagencial para la Educación en Situaciones de Emergencia

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Tema(s):
Educación y fragilidad
Financiamiento de la educación

El pasado 13 de enero de 2025, Faiza Hassan asumió se incorporó a la Red Interagencial para la Educación en Situaciones de Emergencia (INEE) en calidad de nueva directora. En este blog, reflexiona sobre su trayectoria personal y profesional, destacando las experiencias que han marcado su comprensión sobre los retos y oportunidades de la Educación en Situaciones de Emergencia (EeE). También comparte sus primeras reflexiones e ideas sobre la dirección de la INEE, su visión y sobre las prioridades fundamentales para su primer año en el cargo. Finalmente, Faiza comparte su opinión sobre la evolución del panorama mundial de la EeE y lo que ello significa para el futuro.

 

Photo of INEE Director, Faiza HassanHáblanos de tus comienzos y de lo que te inspiró para trabajar en el campo de la educación en situaciones de emergencia. ¿Cómo han influido tus experiencias anteriores en tu forma de entender los retos y las oportunidades de este sector?

Me llamo Faiza Hassan y soy la Directora de la INEE (¡no puedo creer que ya hayan pasado siete semanas!). Aunque mi trabajo en el ámbito de la educación en situaciones de emergencia comenzó formalmente en 2012, mi trayectoria en este sector empezó mucho antes. Nací en Somalia, por lo que gran parte de mi infancia y adolescencia estuvo marcada por los desplazamientos de un país a otro. Cursé la educación primaria en Yemen, la secundaria en los Países Bajos y la superior en el Reino Unido. Vivimos en Ibb, y a continuación en Dhammar, en el altiplano central de Yemen, para luego trasladarnos a Taiz. Más adelante, nos instalamos en un pequeño pueblo holandés llamado Markelo como solicitantes de asilo, luego en Ede, en el centro de los Países Bajos, y finalmente en Birmingham, en el Reino Unido. Así que vivir en todos estos lugares diferentes, el cambio constante y la adaptación a nuevas culturas e idiomas es lo que ha formado mi visión del mundo. 

Creo que es este recorrido el que ha hecho que mi camino en este sector no sea tan directo ni lineal como otros. Empecé mi carrera profesional en 2007 como ingeniera química en Aberdeen, Escocia. Pero fue Somalia la que acabó tirando de mí y ese fue el comienzo de mi trabajo formal en el sector educativo. Cuando regresé a Somalia en 2012, me sentí atraída por el sector de la educación y me ofrecí voluntaria para apoyar el programa Go-To-School, cuyo objetivo es que los niños y las niñas vuelvan a las escuelas de todo el país. A lo largo de la última década me ha resultado gratificante, tanto profesional como personalmente, trabajar junto a comunidades locales, docentes, responsables políticos y actores humanitarios para desarrollar y poner en práctica programas educativos que no solo restauren el aprendizaje, sino que también sirvan de salvavidas para los niños y niñas atrapados en crisis. Sé lo que significa que tu educación se vea interrumpida, no como un reto político abstracto, sino como una realidad vivida. Entiendo que el acceso al aprendizaje puede proporcionar una sensación de normalidad y esperanza, incluso en las condiciones más inciertas. Para los niños y las niñas en contextos de conflicto y crisis, la educación no es sólo una cuestión de futuro, sino una fuente de estabilidad y supervivencia en el presente. 

A lo largo de mi trabajo en el sector educativo, uno de los retos que más me ha llamado la atención es la desconexión entre la política y la realidad. Con demasiada frecuencia, las decisiones se toman lejos de las comunidades a las que afectan. He comprobado de primera mano la increíble innovación que se produce cuando se dota a las comunidades de los recursos y la autonomía necesarios para liderar sus propias soluciones. En mi opinión, la INEE tiene un papel fundamental que desempeñar para cubrir estas lagunas, amplificar las voces locales y garantizar que la educación en situaciones de emergencia esté en manos de quienes mejor entienden lo que está en juego. Al asumir este cargo, espero trabajar con todos ustedes para que esto se haga realidad.

Tu incorporación a la INEE se produjo en un momento difícil para el sector. ¿Cómo crees que evolucionará la INEE bajo tu dirección? 

Aunque los retos a los que se enfrenta el sector son importantes, creo que también brindan la oportunidad de reimaginar cómo hacemos este trabajo. Es importante recordar que mucho antes de la Convención de Ginebra, las sociedades de todo el mundo tenían sus propios sistemas de apoyo mutuo (por ejemplo, la caridad cristiana, la limosna budista, el Zakat islámico y diversas tradiciones indígenas de cuidado y apoyo). Estas tradiciones nos recuerdan que el humanitarismo siempre ha sido una parte fundamental de la sociedad humana, adoptando diferentes formas según las culturas. Los seres humanos siempre se han ayudado unos a otros de diferentes maneras. En mi opinión, los actuales retos de financiación a los que se enfrenta el sector pueden servir de catalizador para la transformación. El complejo contexto actual puede ayudar a empujar al sistema humanitario mundial a evolucionar más allá de su tradicional predominio del Norte Global y a adoptar un ecosistema más diverso e integrador. Sin embargo, este cambio no se producirá por sí solo y requerirá nuestro esfuerzo colectivo y una acción intencionada para hacerlo realidad. Espero que la INEE desempeñe un papel clave en la creación de los espacios necesarios y en la convocatoria y generación de vínculos entre actores para mantener estos debates cruciales e impulsar este cambio.  

La INEE es más que una red: es un espacio en el que los actores de la educación se reúnen porque creen en la responsabilidad compartida de proteger el aprendizaje en situaciones de crisis. Liderar esta comunidad es a la vez un privilegio y una responsabilidad. Me entusiasma la posibilidad de ampliar los límites de lo posible e impulsar un impacto significativo en la educación en situaciones de emergencia. La INEE cuenta con un poderoso legado sobre el que construir y con un increíble equipo de personas comprometidas y apasionadas que trabajan en la Secretaría de la INEE, en el Grupo Directivo de la INEE y como parte de nuestra amplia membresía. Incluso en un contexto mundial tan difícil como el actual, existe una oportunidad real de llevar nuestro trabajo al siguiente nivel. Para ello, nos centraremos aún más en lo que podemos ofrecer como Secretaría y como red y en cómo podemos impulsar el cambio allí donde más importa, a nivel nacional.

Quiero estrechar el compromiso de la INEE con los Ministerios de Educación, los clusters nacionales, las organizaciones locales y los educadores sobre el terreno, para que nuestro trabajo refleje las realidades que vivimos. Mi visión es una INEE que sea más receptiva, inclusiva e impulsora del cambio sistémico. Una INEE que evolucione a favor de un enfoque más localizado. Ya hay buenos ejemplos de esta labor en la INEE. El Grupo de Trabajo sobre Educación Acelerada (GTEA) de la INEE está prestando apoyo técnico a las partes interesadas en la educación en el Estado de Palestina, ayudando a planificar la vuelta al aprendizaje en Gaza y garantizando la continuidad de la educación en Cisjordania. Del mismo modo, el equipo técnico de la INEE ha colaborado a nivel regional y nacional para integrar las Normas Mínimas de la INEE en los procesos de planificación, implementación y monitoreo. El Ministerio de Educación de Ecuador utilizó las Normas Mínimas para desarrollar su política educativa de RDD, mientras que el Ministerio de Educación de Colombia incorporó la definición de EeE de las Normas Mínimas en el desarrollo de su política de EeE, y el Grupo Regional de Educación de América Latina y el Caribe la integró en su plan de trabajo. Además, el equipo de Datos y Evidencias de la INEE ha convocado a actores clave que trabajan en temas de datos y evidencias de la EeE, incluidos los Ministerios de Educación y los Coordinadores Nacionales de los Clusters, para desarrollar una visión común que fortalezca el ecosistema de datos y evidencias. Esta próxima Agenda de Acción servirá de base para alinear el fortalecimiento de los sistemas y garantizar que la pluralidad de voces en el ámbito de los datos y las evidencias, y lo que es más importante, aquellos que trabajan en contextos de crisis, lideren la visión y la implementación del fortalecimiento de los datos y las evidencias. Si profundizamos en esta labor en toda la INEE y nos basamos en estos éxitos, seguiremos fortaleciendo nuestro impacto a escala regional y nacional, garantizando que la EeE se rija por normas técnicas sólidas. 

¿En qué prioridades clave tienes previsto centrarte durante tu primer año como directora para navegar por el complejo contexto mundial? 

Durante mi primer año, me centraré en lo siguiente: 

  • Aprovechar nuestra red global para impulsar un impacto significativo de una manera sostenible que reduzca la actual dependencia excesiva de los actores internacionales en la educación en situaciones de emergencia.
  • Reforzar el papel de la INEE como catalizador del cambio y garantizar que nuestras acciones tengan un impacto real en los países.
  • Centrar la localización en nuestro enfoque y garantizar que las personas más afectadas por las crisis determinen las políticas y estrategias destinadas a ayudarles.
  • Reducir la brecha entre la política y la práctica ampliando el liderazgo local y las soluciones impulsadas por la comunidad.
  • Profundizar en la colaboración entre sectores, reconociendo que la educación en situaciones de emergencia no existe aislada de la protección de la niñez, los servicios sociales y la recuperación económica.
  • Aprovechar las asociaciones y la colaboración con todos los actores clave de la EeE para aunar nuestros recursos y maximizar nuestro impacto, especialmente en el actual contexto mundial de financiación. 
  • Fortalecer los esfuerzos conjuntos de abogacía para garantizar que la educación en situaciones de emergencia siga siendo una prioridad mundial y movilizar el compromiso a largo plazo para los estudiantes afectados por la crisis. 

La INEE ha experimentado recientemente una importante reestructuración en un momento en que el sector de la educación en emergencias se enfrenta a crecientes restricciones financieras. ¿Cómo posicionan estos cambios a la INEE para navegar y responder al cambiante panorama de financiación?

La INEE ha experimentado dos reestructuraciones organizativas que se han complementado entre sí. La primera reestructuración finalizó en diciembre de 2024, seguida de otra en febrero de 2025. El objetivo general era garantizar que la INEE se adecuara a su propósito en un panorama mundial cambiante. Una consideración clave fue nuestra necesidad de responder mejor a las actuales realidades financieras a las que se enfrenta el sector. En concreto, la reestructuración suprimió niveles dentro de la organización y fusionó diferentes equipos. Esto nos permitirá ser más ágiles y estar mejor preparados para las restricciones financieras que afectan a todo nuestro sector. Esto también significará que la INEE tendrá un enfoque mucho más centrado en lo que puede ofrecer y priorizará los esfuerzos que tengan mayor impacto y estén alineados con su misión. También lo veo como una oportunidad para replantear la forma en que el equipo de la Secretaría se relaciona con la red en general.    

En términos generales, éste es un momento crítico, no sólo para la INEE, sino para todo el sector humanitario y de desarrollo. Los retos son inmensos, pero también lo son las oportunidades. Las recientes y amplias reducciones de la financiación humanitaria nos recuerdan que ya no podemos confiar en los modelos de financiación tradicionales para sostener nuestro trabajo. En un momento en que las necesidades crecen, impulsadas por conflictos prolongados, desplazamientos inducidos por el clima e inestabilidad, la financiación se reduce. Esta realidad exige que nos replanteemos cómo operamos, cómo movilizamos los recursos y qué impacto pretendemos lograr. 

¿Qué mensaje te gustaría compartir con los miembros de la INEE conforme te vas acomodando a tu cargo?

Ahora que entramos en una nueva fase de la INEE, les invito a que se unan a mí para superar los límites, cuestionar las viejas formas de trabajar y comprometerse con una educación que no sólo sea accesible, sino también transformadora. Juntos, podemos reimaginar el sector de la educación en emergencias, y podemos examinar críticamente nuestras propias estructuras internas, cuestionando a qué conocimientos damos prioridad y qué voces dominan las conversaciones globales sobre EeE. Son tiempos difíciles para todo el sector, pero sigo confiando en lo que podemos lograr juntos. También confío en que podamos aprovechar este difícil momento para reformar el sistema humanitario de manera significativa. Estoy deseando desempeñar este cargo y trabajar con todos ustedes.